Nuestras decisiones deciden el futuro que deseamos. El Padre Eterno no decide tu  futuro, Él ya nos bendijo en lugares celestiales.

Nuestros sistemas de creencias juegan un papel importante en esto, porque tu siempre actuarás de la forma en que crees que eres.

Ya deja de esperar que Él haga algo. Si quieres algo inusual y sobrenatural tienes que iniciarlo tú y ocurrirá generándolo en ti.  Los cambios se generan de adentro hacia afuera de nuestras vidas y entornos. El éxito no se produce por casualidad, casi siempre es producto de actividades programadas.

Dios no decide mi futuro, El tiene un plan para ti y es hermoso y lleno de victorias e influencia, pero son mis decisiones las que intervienen y definen. Si yo no decido lo que debo escuchar, alguien más decidirá por mí lo que escucharé.

Tu destino estará totalmente seguro si aprendes y decides caminar bajo los principios y mandamientos que están escritos en la Palabra. Si lo haces de esa forma Dios Padre moverá y provocara todo un entorno alrededor de tu vida para que las cosas sucedan.

Parte de nuestro nuevo libro Perlas de Sabiduria I que saldran en este mes.  Amilcar Kraudy